Una hondonada verde y cóncava al lado del canal y a 3 minutos de mi casa.
Me gustan estos rincones con un papel algo indefinido.. No es un parque, porque en Berlin los parques son enormes, ni una plaza, aunque se llame, porque en la palabra española, plaza tiene connotación de piedra y asfalto, seca y con cuatro plátanos a cada lado.. No es tan cursi ni cuidado para ser llamado Jardín. Así que lo llamo rincón verde... aunque en invierno es más bien lila y ocre..
Mi hermano Juan me regaló una cámara de carrete, Retinette 1A de Kodak, que además de ser preciosa por dentro y por fuera (impecable funda de cuero) me está enamorando con la calidad de las fotos y sus rasguños accidentales. La quiero como a una mascota y no voy a ningún lado sin ella!
(sobre todo teniendo en cuenta que otra vez estoy sin digital :)
Aquí en mi ruta en bici hacia la huerta el otro día, negativos escaneados sin más tratamientos.
Es un cementerio, en Mitte, sobre el trazado del muro. Los cementerios de Berlin son bonitos y abundantes. Parques silenciosos y amurallados.
Se susurra, no se cruza subido en la bici, los mirlos chisposos que cruzan de matorral a matorral rompen el silencio.
Y las piedras y lápidas más antiguas se desmoronan y cubren de enredaderas. Es una burbuja de silencio de día, pero de noche, yo no entraría.. si es que están abiertos, que no creo.
Hace dos semanas estuve unos días (muy pocos!) en Asturias...
Nunca me canso de disfrutar de los paseos allí, por el campo abierto, ya con algún grillo cantarín, la linea de pinos al horizonte, tapizando un mar azul oscuro que aparece más allá, pleno, luminoso, entre dos altas matas de zarza y retama.
A la izquierda el bosque de eucaliptos está abatido, las ramas azules, ya resecas ... Este bosque que ya no existe, y cuyo destino predecíamos..